martes, 24 de febrero de 2015

La casa de la familia Diener / Struck sobre la Calzada de los Insurgentes




La casa de don Agustín Diener, en la escuadra que forman las calles de Havre y Hamburgo esquina con Avenida de los Insurgentes, es un magnífico ejemplo de la arquitectura que se produjo durante los últimos años del porfiriato en la primera ampliación de la Colonia Americana, que cambiaría su nombre a Colonia Juárez y que desde los años sesenta, conocemos como “Zona Rosa”...



El apellido Diener, que tiene reciprocidad con la palabra “Siervo” y “Servidor” en antiguo alemán de la zona de la Selva Negra, en éste caso proviene de la zona de Pforzheim que es una ciudad en el sur de Alemania, en el estado de Baden-Württemberg; se encuentra en el valle del río Enz, en el norte de la Selva Negra. Es conocida también como ciudad del oro (Goldstadt) debido a que fue durante mucho tiempo el centro de la industria de joyas y relojes en Alemania.

August (Agustín) Diener, hijo de Ludwig Diener 1825-1898 y Emma Roller era uno de los talentos del linaje de cinco hermanos emprendedores, integrado por Max Diener 1860-1919 (casado en 1895 con Gertrude Hermann 1874-1950), Richard Diener (casado con Enriqueta Struck Álvarez 1862-1931), Adolf Theodor Diener 1864-1914 (casado con Norina Bolognese 1878-1946) y Ludwig Adolf Luis Diener 1875-1943 (casado el 12 de diciembre 1916 con Dore Wendland von Gerzo). Cuatro de los hermanos –Max, August, Richard y Adolf-- vivieron en el México del porfiriato y crearon entre 1879 y 1881 una compañía importadora de anillos, relojes y abalorios llamada “PERLE”, que con sus conexiones en Pforzheim (con la fábrica de argollas de la familia Diener, a cargo del hermano mayor Max) y pasado el tiempo pasó a ser la importante «Joyería y Relojería “La Perla”»…



Arriba, funda y placa de imprenta; papel y metal color plata. En la esquina superior izquierda se lee: “JOYERIA Y RELOJERIA”, “LA PERLA”, “1a Calle de Plateros Nos. 12 y 14 Apartado 229”; al lado se lee: “México… de… de 1…”. Abajo se lee: “Señor… Debe…”, abajo se ve un listón heráldico en donde se lee: “JOYERIA Y RELOJERIA”, “LA PERLA”, “DIENER HERMANOS”; abajo se lee: “por los siguientes artículos comprados con intervención de corredor”.

Nos dice Gaby Franger que “Los hermanos Diener desarrollaron una doble estrategia en términos de su éxito empresarial. Tres los hermanos se quedaron permanentemente en México y dos regresaron a Alemania, además de que Agustín, Adolf y Luis crearon alianzas con familias de la aristocracia alemana y la alta burguesía mexicana...”

Para 1880 Don Agustín y su hermano Ricardo unieron “Perle” con el negocio de la joyería “La Camelia”, propiedad de Alfonso Rothaker (en los números 12 y 14 de la calle Plateros) y para 1899, “Diener Hermanos” adquirió dos vetustas propiedades que sumaban 560m² en la esquina de la Profesa (también llamada 3° de San Francisco) y callejón de Santa Clara, a una cuadra de la esquina donde en 1890 se había edificado la relojería Hauser-Zivy y Compañía (representantes de la casa de orfebrería Christofle y de la cristalería de Baccarat), mejor conocida como “La Esmeralda” en la 2° Calle de Plateros (ahora Avenida Madero) esquina con la calle del Espíritu Santo (hoy Isabel la Católica); Diener Hermanos encomendó a la firma Dorner y Bacmeister –que ganarían prestigio con la edificación de un “Palacio de Cristal” para los señores Tomás Braniff y José Landero y Coss -- el diseño de un edificio que albergaría la nueva tienda, oficinas y espacios de habitación, inmueble que quedaría terminado en 1903. En el edificio se labró la leyenda «Viribus Unitis» (“con fuerzas unidas”) como emblema de la alianza del trabajo de los cinco hermanos.

Abajo, una imagen de la página 17 de “EL MUNDO ILUTRADO” que apareció el domingo 18 de enero de 1903 y que me proporcionó el arquitecto Iván San Martín.



INAUGURACIÓN DE LA JOYERÍA “LA PERLA”. Y dice entre otras cosas:

Prueba muy clara de lo que significan en la época de paz que atravesamos, el espíritu de empresa prudentemente dirigido y la perseverancia en el trabajo, fue la inauguración del nuevo edificio de la Joyería “La Perla”, efectuada el sábado 10 del corriente, y de la cual han dado cuenta las principales publicaciones periódicas.

Los Sres. Diener Hermanos, laboriosos y emprendedores propietarios de “La Perla” … en su afán de corresponder a su clientela la decidida protección que les dispensa, mandaron construir en la esquina de la Profesa y callejón de Santa Clara, el hermoso edificio que acaba de inaugurarse y que en nuestro “boulevard” figura como una de las más preciadas joyas de ornato. La suntuosa finca tiene 35 metros de frente por 16 de fondo, y en su fachada se encuentran doce esbeltos aparadores que rematan en óvalo. Su entrada principal, de correctas proporciones y vistoso aspecto, cae a la calle de la Profesa y está destinada al público que visite el establecimiento. La otra, que ve al callejón de Santa Clara, se destina al servicio del escritorio, de los empleados y de las habitaciones. Los trabajos arquitectónicos son obra de los Sres. Ingenieros Dorner y Bacmeister.



Así, el 10 de Enero de 1903, se estrenó el nuevo edificio -de moderna estructura metalica- para la «Joyería y Relojería “La Perla”», que los señores Diener mandaron construir con Dorner y Bacmeister en la esquina de La Profesa (que hoy es la peatonal avenida dedicada a Francisco I. Madero) y el Callejón de Santa Clara (hoy la también peatonal Motolinia, en un vocablo que aparentemente significa desdichado o pobrecito en náhuatl, y con el que era conocido Toribio de Benavente – 1482 a 1569-); arriba, una imagen del edificio en su estado actual, a más de 111 años de haber sido inaugurado…

En un magnífico ardid publicitario, los hermanos Diener entregaron en Catedral dos relojes (uno de peana para la sacristía y otro portátil para el campanero) que se mantenían a tiempo con el reloj de la fachada del edificio, por lo que sus carillones eran los más puntuales, al estar en sincronía con las campanadas de Catedral. Desafortunadamente, desde hace años, la carátula del reloj marca las 5:28…



Otro carrillón de trascendencia, y que suministró “Hermanos Diener”, fue el del torreón principal para la Quinta casa de Correos, que en 1904 diseñó el arquitecto Adamo Boari en la esquina de las calles de Santa Ysabel (hoy Eje Central) y San Andrés (hoy Tacuba).

Nos dice Clementina Díaz de Ovando que “en la torre principal del edificio se encuentra el reloj monumental que fue importado de Alemania por la empresa H. D. y Compañía de la «Joyería La Perla» y ensamblado en México, que ya para 1907 se dejaba escuchar hasta cuatro kilómetros a la redonda.”… “La empresa Hermanos Diener y Compañía, propietaria de la joyería La Perla, fue la responsable de comprar el mecanismo en Alemania, en el año de 1906, a un precio de 5,515 pesos de la época.”

Durante la restauración del “Palacio Postal” que se realizó entre 1996 y 2002, salieron a la luz cartas firmadas a principios del siglo XX por el arquitecto Boari, autor del proyecto general, en las que el italiano expresaba su inconformidad porque a la primera carátula del reloj instalada se le colocaron números romanos que no tenían relación con el diseño arquitectónico del inmueble y solicitaba fueran cambiados a números arábigos; a esto accedió August Diener a nombre de “Hermanos Diener y Compañía” antes de la inauguración, el 17 de febrero de 1907.



El 12 de abril 1890, August Diener contrajo matrimonio con la señorita María Struck Álvarez (1867-1963), hermana menor de Enriqueta Struck Álvarez (1862-1931) quien había contraído nupcias el 21 de mayo 1884 (en la Sagrada Mitra), con Richard Diener, hermano mayor de August. Hijas de Karl Gustav Struck y Antonia Álvarez eran oriundas de Colima, donde la familia se dedicaba a la importación; aparentemente, durante un período, la pareja habitó en el inmueble que había pertenecido a Alfonso Rothaker (en los números 12 y 14 de la calle Plateros) y en 1904 se trasladaron al piso alto del edificio de “La Perla”(Se puede obtener más información en el artículo en PDF: http://www.mexiko.diplo.de/contentblob/1684916/Daten/107260/Download_Kahlo_Diener.pdf)

En 1904, Agustín Diener adquirió para su esposa un predio triangular de poco más de 680m² sobre la Calzada de los Insurgentes, entre las entonces Avenida Reforma 2 (ahora Hamburgo) y Calle Reforma 8 Sur (ahora Havre), en los linderos de la entonces “Colonia Americana” que se desarrollaba alrededor de la glorieta al cruce de Londres y Dinamarca, que en 1910 cambiaría su nombre para honrar a Benito Juárez.

Abajo, en un fragmento del “Plano de la Ciudad de México” para 1907 de la “Compañía Litográfica y Tipográfica S.A.” y que pertenece a la “colección Balbás/Diez Barroso”, se señala el terreno adquirido por el señor Diener, para su esposa María Struck de Diener.



La casa Diener sería un magnífico ejemplo del eclecticismo predominante desde el siglo XIX y en la primera década del siglo XX y puede equipararse con las edificaciones a manera de “Villa italiana” que se construían en importantes ciudades europeas, particularmente en Dresde, gran urbe bajo el reinado del Rey Juan. Como ejemplo, abajo se muestra una imagen de la “Villa Hartmann”, diseño de 1874 por Hübner&Baron en Dresde (Laubergaster Ufer 33, 1874 für den Fabrikanten R Hartmann, Ansicht vom Elbufer Erdgeschoßhalle, Grundriß). Sorprende el que la Villa mostrara un tejado inclinado “a la manera moderna” en línea con el gusto por el barroco francés con mansardas erizadas de remates y pináculos según las enseñanzas de Viollet le Duc.



Para el diseño de la nueva residencia, don Agustín Diener contrató nuevamente al arquitecto Hugo Dorner y desde 1906, la edificación quedó a cargo de los ingenieros Luis Bacmeister y Aurelio Ruelas (conocidos por edificar el “Palacio de Cristal” que hoy es Museo del Chopo -y que fuera diseño de Bruno Möhring, para la compañía siderúrgica alemana Gutehoffnungshütte en Oberhausen y luego rearmado en México en 1905—así como también por haber edificado en 1902 la nueva sede y tienda para “La Perla”); Dorner y Bacmeinster también edificarían la casa en el número 64 de Hamburgo, esquina con Havre --justo frente a la entrada de la casa Diener en Havre N°32--. Abajo, una imagen de la casa en Hamburgo 64, tomada en 1909 desde la esquina de Hamburgo y Havre, en que se pueden apreciar buena parte de las características compositivas que utilizó el arquitecto Dorner para la casa Diener, incluyendo buhardilla así como pináculos y filigrana metálica para rematar la composición.



La casa de la familia Diener se desarrolla a manera de “Villa”, como edificación aislada y rodeada de jardines; la planta cuadrada, edificada en la escuadra del terreno triangular, permite dejar áreas jardinadas en los ángulos agudos. La edificación se despliega en cuatro pisos y casi 800 m² construidos, con un semisótano iluminado por ventanas altas, dos pisos principales y un par de habitaciones en la buhardilla que envuelve la totalidad de la composición. Abajo, la casa Diener y las fachadas que miran hacia el Norte, vista desde la esquina de Hamburgo e Insurgentes.



En general, la composición puede calificarse como ecléctica --con influencia de la tradición del barroco francés y sus mansardas (techos de gran inclinación que en realidad albergan habitaciones)--, pero influida por las restauraciones gotizantes de Eugène Viollet-le-Duc que tanta polémica causaron en Francia y donde destacan remates y filigrana metálica a la manera de lo que en los Estados Unidos de América se conocía como “Victorian Style” en la costa Oeste y “Chateau Style” en la costa Este, haciendo referencia a los diseños de Robert Mook o Richard Morris Hunt.

En el ángulo sur-poniente, la casa presenta una atalaya que ancla la esquina de Havre y Hamburgo y remata los agudos tímpanos de la habitación superior con florones ornamentales. Esa prominencia a manera de torre, contiene las habitaciones principales de la casa y da acceso en la planta noble a una terraza que da salida al jardín norte; es además el respaldo a la escalera principal de la casa que comunica las tres plantas privadas y en la parte alta da acceso a una amplia terraza confinada por la buhardilla.



Algo que pocos saben, es que don August Diener, propietario de la joyería “La Perla” y que desde 1907 habitaría la magnífica casa de Insurgentes, conoció en 1891 a Carl Wilhelm Kahlo cuando ambos viajaban a México procedentes de Alemania (crucero de Hamburgo a Veracruz); don Agustín fue instrumental en que el joven Wilhelm de apenas 19 años permaneciera en México. Gracias a Diener, Kahlo trabajó como dependiente por algunos años en “La Perla” y casó con María Cardeña en 1895, hasta que encausó sus esfuerzos a la fotografía y a partir de 1898 –contratado por los Bocker—se dedicó de lleno a esa actividad para en 1901 abrir su propio estudio; ese año de 98 luego de enviudar, contrajo nupcias con Matilde Calderón, madre de Frida…

En la foto de arriba, Guillermo Kahlo en 1920 y la casa Diener –que ya para entonces era llamaba “Das Schloß” (el castillo) por sus propietarios-- fotografiada por él en 1919, y en que aparecen las fachadas norte y poniente sobre las calles de Hamburgo y Havre respectivamente. Abajo, en una fotografía contemporánea que muestra la silueta de la casa, aparecen mansardas y fachadas que miran hacia el Norte, vistas desde la esquina de Hamburgo e Insurgentes.



Volviendo a la arquitectura de la casa, es de destacar el ornamentado techo a manera de mansarda (nombre que proviene del francés “mansarde” que a su vez se debe al arquitecto parisino François Mansart (1598-1666), quien lo popularizó en Francia para burlar la reglamentación que limitaba la altura de los edificios; tiempo después su sobrino nieto Jules Hardouin Mansart prestigió esta especie de techo muy inclinado al utilizarlo en el Palacio de Versalles y lo transformó en elemento de distinción-) que corona la construcción y que es probablemente el elemento urbano más distintivo; esa arquitectura pretendía modificar la tradición española que la Ciudad de México mantenía en sus zonas urbanas al crear edificios exentos –libres de colindancia- que daban la impresión de ser un entonces novedoso “Jardín edificado”. Para entenderlo, puede verse la fotografía de abajo que corresponde al “Dersden-Blasewitz” en una imagen tomada en los años treinta y que ejemplifica la idea de “Ciudad Jardín”...



Los complejos remates -de hoja de plomo moldeada-- que rematan el perfil de la casa muestran filigranas con flores de lis, cresterías y florones que delinean la buhardilla de tejas metálicas que ahora se muestran pintadas de azul y que años atrás fueran verdes.



En general, al exterior la casa muestra fachadas remarcadas en cantería, donde predominan los vanos con arcos rebajados y puertas de doble batiente, muy en boga con la tradición de su tiempo. En el acceso principal, sobre la calle de Havre, la casa se remete tres metros y permite la entrada por una puerta en la reja ornamentada con flores de lis y limitada por pilares y farolas. Abajo, una foto del acceso principal en su estado actual.



Ese acceso principal, da a un vestíbulo que permite paso a un amplio salón de doble altura que además de permitir la distribución a las diversas habitaciones de la planta noble, aloja la escalera principal y se ilumina gracias a un colorido vitral; ese espacio es probablemente el sitio más recordado por quienes acceden al inmueble; abajo una foto del vitral de la escalera y detrás el vitral del “hall” de la casa.



En una fotografía que probablemente se tomó entre 1911 y 12 en el arranque de esa escalera, aparece la familia Diener con doña María Struck Álvarez de Diener a la extrema izquierda y don Agustín Diener Roller con su característico “jaquet largo”, ambos flanqueando a sus hijos; más abajo don Agustín Diener Roller en un retrato fechado en 1915 –luego de la devastadora “Decena Trágica” y en plena lucha armada-, fotos que amablemente me proporcionó el arquitecto Alejandro Diener.





En lo general, la casa se desplanta sobre un amplio sótano, donde hay varias habitaciones dedicadas al personal de servicio. En la planta principal, la casa cuenta dos grandes habitaciones para recibir, comedor y terraza con escalinata que desciende al jardín norte, además de cocina, “office” y vestíbulo con medio baño. Arriba hay cinco habitaciones y dos baños, y en la parte más alta, en el ángulo de Havre y Hamburgo --disimulada por la mansarda-- una habitación con vastas ventanas que permite además acceder a una amplia terraza descubierta con vistas perimetrales.



En algún momento (probablemente en los años treinta del siglo XX) se añadió una edificación con cocheras, habitaciones de servicio, locales comerciales (hacia la Avenida de los Insurgentes) y una capilla en lo que había sido el jardín sur; esa construcción, aunque complementa las características arquitectónicas del edificio original se decoró con un estilo que hace alusión al estilo neo-colonial que se popularizó en el período con pretiles mixtilíneos, nichos y recubrimientos de azulejo.



Al paso de los años la casa cambió de propietarios (buena parte de la familia Diener mudó su residencia a Las Lomas de Chapultepec), y siguiendo un período de notable deterioro se ha mantenido en condiciones razonables, hasta ser dometida a una importante remodelación en 1980 y que recientemente los nuevos propietarios la han remozado, aparentemente con el fin de albergar oficinas de la industria minera…



La casa conserva intactos y en magníficas condiciones los emplomados originales --opacos y coloridos-- del tragaluz, así como los --transparentes y biselados—que se renovaron en la fachada oeste para la escalera y la fachada norte para la terraza. La “Casa Claudio Pellandini situada en la segunda calle de San Francisco número 10” fue la encargada de ejecutar los del tragaluz en 1906, siguiendo el diseño del arquitecto Hugo Dorner que eligió conmutaciones sobre un diseño de Flor de Lis para decoración de toda la casa; en la remodelación de 1980 afortunadamente se salvaguardó la decoración con representaciones de la flor del lirio en vitrales, herrería, carpintería y cantería…

Arriba, los arcos de la terraza norte --que permite la salida al jardín—y sus vitrales con decoraciones de flor de lis; abajo detalle de cantera y herrería con variantes del mismo motivo.



Las ampliaciones sobre la avenida de los Insurgentes tuvieron diversos usos, aunque aún quedan huellas de algunos de sus inquilinos, que incluyen un consultorio dental dedicado a fabricar prótesis dentales (Puentes) en los años cuarenta y cincuenta, así como una “Tiendita de Horrores” dedicada a disfraces y entretenimiento en los años noventa.



Arriba, parte de la fachada hacia la Avenida de los Insurgentes; abajo, una imagen de Google-maps de 2014, en que se ha marcado el triángulo que ocupa la casa frente a la Avenida de los Insurgentes y en la escuadra de las calles de Havre y Hamburgo. Más abajo, el jardín de la casa, visto desde la esquina de Insurgentes y Hamburgo.




La casa es también recordada por haber albergado las oficinas del connotado Carlos Arouesty Robert (de Arouesty y Asociados) dedicado a la publicidad e imagen corporativa y que en 1980 adaptó el inmueble, recibiendo en 1991 un reconocimiento por la restauración.

Para otros la casa de la familia Diener es perpetuada como oficinas de “Dianética”, la “Ciencia Moderna de la Salud Mental” inspirada en el Best-Seller Ronald Hubbard y que es ahora empleada por la Iglesia de la Cienciología.



Aunque desde su construcción en 1907, el entorno urbano ha cambiado sustancialmente, la casa de don Agustín Diener se conserva en buenas condiciones, casi como recuerdo de otro tiempo…



Para comparar, muestro una imagen que forma parte del Archivo –“one of 180 photographs in an album entitled 'Photographs: Mexico I.”-- de la fototeca de la DeGolyer Library en la Southern Methodist University; en la fotografía fechada en 1911, aparece una vista tomada desde la lateral del Paseo de la Reforma, mirando hacia el sur frente al terreno que hoy ocupa “Plaza Reforma”. (Cosa que agradezco a "Wolfgang")



Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html



32 comentarios:

  1. Adoro este Blog
    De verdad me ha costado muchísimo trabajo encontrar información y fotografías de las casas antiguas de la Ciudad de México. Para mi es un pasatiempo extraordinario.

    Felicitaciones por su trabajo.

    Muchas gracias por compartir este magnífico tesoro.

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  2. Coincidencia total...hoy al buscar fotos antiguas del DF encontruna imagen de estas dos casas (ver link). Me imaginaba en un principio que era alguna casa por el Colegio Williams en Mixcoac (de la que ya habia leido en este sitio) y vine a corroborar si mi memoria estaba en lo correcto. Afortunadamente con tu post tuve referencias para identificar la foto que me habia encontrado en los archivos digitales de SMU (ademas en resolucion decente)

    http://digitalcollections.smu.edu/cdm/singleitem/collection/mex/id/2038/rec/121


    *Intencionalmente sin acentos.

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    1. ¡Mil gracias Wolfgang!
      Ya agregué la fotografía de la DeGolyer Library en la Southern Metodist University...
      :-)

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  3. felicidades por el blog, esta muy interesante. No da conferencias a las que pueda ir?

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    1. Apreciable Nayeli Sarmiento,
      El propósito de éste blog es proporcionar información acerca de la historia de residencias relevantes. La idea es contribuir a la cultura urbana de nuestras ciudades…
      Incorporar ocultismo y espiritismo a la mezcla, distrae de ese propósito.

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    2. Aprovecho para felicitarlo por distribuir información de estas propiedades.
      Entiendo que es su blog y usted decide que autorizar o no, honestamente yo no creo que hacer un comentario (que más bien era pregunta) se considere como ocultismo o espiritismo, era para enriquecer la historia de tan explendida casona. Saludos.

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  6. Saludos. Me pregunto si tendrá acceso a la página siguiente del periódico en la que se habla de la inauguración de la joyería "La Perla" pues creo en ella se extiende la nota y es probable que encuentre alguna información referente a los demás productos que se vendían en ella y probablemente de los relojes monumentales que son un tema de sumo interés para mi. Le agradecería su ayuda.

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    1. Me temo que no tengo más información; la página de “EL MUNDO ILUTRADO” que apareció el domingo 18 de enero de 1903 me la proporcionó el arquitecto Iván San Martín...

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    2. Está bien, de cualquier manera le agradezco. Quiero comentarle que estoy investigando seriamente el tema de la relojería monumental en México, particularmente en la capital del país, he encontrado mucha información útil e interesante en este blog por lo que me gustaría citar algunos datos publicados aquí y de ser posible consultarle cuestiones más específicas si me lo permite. Saludos.

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    1. Kevin:
      La casa es de propiedad privada...
      ¡Saludos!
      RF

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    2. Que pena es que una casa tan bella, sus propietarios no permitan su ingreso ni siquiera a los jardines.
      De todos modos gracias.

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  8. ¡Qué maravilloso hallazgo! He disfrutado mucho esta entrada, buen pretexto para seguir visitando este blog.
    Felicitaciones por el gran y apasionado trabajo de investigación.
    Saludos afectuosos,
    Analú Campos López

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  9. Excelente blog. Una maravilla en verdad. Nos ha gustado mucho y nos ha aportado información importante para entender mejor el contexto histórico de las familias urbanas.

    Saludos¡

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  10. Me encanto,por lo que me comenta mi madre esa casa fue de una tía.

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  11. Magnifica arquitectura del siglo XlX y principios del XX, muestra del MEXICO prospero de aquellos años, gracias por darnos tan valiosa información.

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  12. Excelente investigación, vivo en esa calle y a menudo mis invitados me preguntan sobre esa casa. Es un gusto ahora ya contar con información real. yo inventaba que pertenecia a nobles de Viena.

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    1. Siempre es interesante agregar sabor al relato...
      :-)
      ¡Saludos!

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    2. Siempre q paso por ahí admiro esa casa, creo q es una de las casa más bellas dela cuidad México y agradezco mucho q tengan esta información para q todos podamos saber más de nuestra cuidad
      Gracias!!!

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  13. Gracias por su enorme trabajo periódistico. Es un placer leerlo. no dejo de maravillarme ante el esplendor del Porfiriato.Siempre que caminaba por esas calles me preguntaba e imaginaba las historias de las personas que ahí habitaron. Aunque suene tonto, cuando demuelen una de estas Casonas, me duele y me d tristeza.

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  14. asi deberiamos de hacer las casas

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  15. Hermosa casa!!!!
    , me encantó su historia

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