domingo, 27 de abril de 2014

Quinta (Chalet) de la familia Scherer en Mixcoac.



Frecuentemente confundida con alguna de las residencias vecinas, la casa de campo de la familia Scherer era colindante con las quintas de Julio M. y José Y. Limantour en Mixcoac; edificada hacia 1905 -sobre un huerto adquirido en 1900- para el Sr. Julio Scherer Jr. en un magnífico terreno de casi 7,500 m² limitado por las entonces calles de Empresa, Rafael Sanzio (hoy avenida Patriotismo), Donatello y calzada Tacubaya-Mixcoac, el Chalet tuvo una azarosa historia, hasta que fue destruido en 1958 para dar continuidad a la Avenida Extremadura (hoy eje 7 sur).

El apellido Scherer (frecuentemente escrito Sherer en nuestro país), es un apelativo muy común en Alemania y en el México de fines del S. XIX resultó de peculiar abundancia, con TRES familias distintas encabezadas por un Hugo Scherer dedicados al comercio y a la banca. Una de esas ramas sigue vigente en nuestros días, con la familia de don Julio Scherer (periódico Excélsior) descendiente de la familia Scherer-Rino y Scherer-Scherer de quienes trata ésta entrada…


Her Hugo Scherer S. nació en Alemania e hizo su fortuna en el ramo de la minería; eventualmente y luego de consolidar su fortuna hacia 1870, incursionó en la industria manufacturera, la minería, agricultura, industria ferrocarrilera e incluso en los servicios.

Con su cuñado, fundó la Hugo Scherer y Compañía en la que como socio sostuvo con fondos, y demás participó en los consejos de administración del Banco Nacional de México, la compañía Bancaria de Fomento y Bienes Raíces de México, el Banco Central Mexicano y la Caja de Préstamos para Obras de Irrigación y Fomento de la Agricultura. De la importación y la actividad financiera, los primos migraron a la manufactura, siendo accionistas de la Compañía Industrial Manufacturera (conglomerado textil del algodón), la Compañía Compresora de Algodón (que operaba en Torreón), El Buen Tono (manufactura de cigarros), la Compañía Nacional Mexicana de Dinamita y Explosivos y de la Fundidora Monterrey.



Scherer Sr. formaba parte de los consejos de Administración de la compañía Minera Santa María de la Paz y de Minas de Fierro del Pacífico; además era director de la Mexican Mining and industrial Company que desde Londres canalizaba inversiones a México. En la foto de arriba, Clara Scherer Pino (n.1867 y casada el 10 de septiembre 1888 con Hugo Scherer), durante una Kermés en el Club Alemán –primera de pie de izquierda a derecha-.



Don Hugo Scherer Sr. habitó en la casa de Paseo de la Reforma N° 80-86, en la segunda glorieta frente al monumento a Colón y en la esquina con la calle de Versalles, que fue edificada en 1906 según un proyecto del ingeniero Salvador Echegaray, y decoración interior de Manuel Cortina (ver: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2017/01/la-casa-de-hugo-y-clara-scherer-en.html); es interesante señalar que existe un proyecto fechado en 1907 con la autoría del propio arquitecto Manuel Cortina García para modificar y ampliar la residencia. Arriba, la residencia Scherer Scherer vista desde la glorieta de Colón en Paseo de la Reforma; en ese terreno hoy se yergue el edificio del Hotel Fiesta Americana Reforma. Abajo, una fotografía tomada desde la estructura del Palacio Legislativo (luego Monumento a la Revolución) mirando hacia el sur, donde se señala la casa de Hugo Scherer Sr. frente a la Glorieta dedicada a Cristóbal Colón.



Abajo, la casa de Hugo Scherer Sr. luego de los bombardeos que se suscitaron en 1913 durante la “Decena Trágica” en una fotografía de Manuel Ramos; los disparos del 13 de Febrero provenientes de “La Ciudadela” alcanzaron el Club Alemán y el Club Americano, así como varias casas en el Paso de la Reforma, incluida la residencia Scherer identificada aquí como “Residence of a wealthy mexican”…





Hugo Scherer Jr. (primo de Hugo Sr. y hermano menor de su esposa) era el director de la Hugo Scherer y Compañía, además de que formaba parte de los consejos de Administración de la Compañía Maderera de la Sierra de Durango (tierras y madera), la Compañía Minera Dos Estrellas, la Agujita (carbón), la Transportes de Guadalajara (Tranvías), Ferrocarriles Nacionales de México y Banco Internacional Hipotecario. Gracias a sus contactos en la banca internacional, fue además el director de la Société Financière pour l’industrie au Mexique y encargado de la Caja de Préstamos para Obras de Irrigación y Fomento de la Agricultura, que en 1908 manejó la venta de bonos por 50 millones de pesos (oro). Gracias a su prestigio y cercanía a José Y. Limantour, también fue miembro de la Comisión de Cambios y Monedas que determinaba las políticas monetarias del gobierno y la tasa de cambio.



Hugo Scherer Jr. era reputado por su apostura y gallardía, además de afamado por su extraordinaria capacidad para las actividades comerciales; fue amigo íntimo de don José Y. Limantour y muy cercano a Miguel Macedo, además de compartir intereses con Ignacio De la Torre. Participó además activa y decididamente en la organización de las “Fiestas del Centenario de la Independencia de México” la lado de don Enrique Creel, Secretario de Relaciones Exteriores.



La casa en Reforma N°5, que le proyectara el arquitecto Manuel Gorozpe en 1899, se alzaba en lo que hoy es un terreno vacío a un costado del hoy Hotel Meliá (México Reforma) y que en 1910 albergó al contingente militar que incluía al Príncipe Frederick von Holstein (sobrino del Káiser) que acompañaba al Sr. Karl Büns como parte de la representación alemana para las Fiestas del Centenario de la Independencia de México. Arriba, la casa de Reforma N°5, residencia de Hugo Scherer Jr.; abajo el salón de recibir de la casa, fotografiado en 1910 cuando fue embajada honoraria de Alemania.



En 1900 Hugo Scherer Jr. adquirió con su cuñado, un huerto de casi 7,500 m² frente a la Quinta campestre de su amigo José Yves Limantour -al norte de la Villa de Mixcoac-, con la idea de edificar una casa de descanso. El terreno limitaba al poniente con la Av. Mixcoac (que había sido la calzada que comunicaba Chapultepec y Tacubaya con Mixcoac y San Ángel y por la que corrían las vías del tranvía, misma en cuyo trazo ahora pasa la Av. Revolución); al norte limitaba con la 1° calle de La Empresa, al sur con la 1° calle de Donatello y hacia el oriente con la calle dedicada a Rafael Sanzio, por la que además corrían las vías del trenecillo que marchaba desde La Alameda hasta San Ángel, y que en ese tramo hoy conocemos como Av. Patriotismo. Abajo el fragmento de un plano fechado en 1929 donde aparece zona de Mixcoac y en que se ha señalado el terreno de la casa Scherer. (En la parte inferior izquierda, aparece el N° 45 que indica el sitio del “Manicomio Central”)



Es necesario señalar que la villa de Mixcoac se había integrado al Departamento Central como parte de la ciudad de México, pero seguía siendo sitio de descanso donde poder escapar del bullicio de la metrópoli; además, desde 1900 había recibido enorme inversión en cuanto a infraestructura, por lo que ahora estaba bien comunicada, dotada de agua y drenaje, mercado y rodeada de nuevos edificios entre los que destacaba el nuevo y vanguardista “Manicomio Central”; edificado entre 1908 y 10 por Porfirio Días Jr. siguiendo el diseño inicial de Salvador Echegaray, se construyó en los terrenos de la hacienda pulquera llamada “La Castañeda”, por lo que ese apelativo pasó al centro psiquiátrico. Abajo, una imagen del Pabellón Central del manicomio de Mixcoac; el enorme terreno ahora lo ocupa el conjunto departamental “Torres de Mixcoac” (1661 de Francisco P. Miranda -Periférico-) en Lomas de Plateros.



El proyecto para el Chalet de la familia Scherer en Mixcoac se encomendó inicialmente al arquitecto ingeniero Enrique Choistry, que había entablado relación con don Hugo Scherer a a raíz de sus tratos en “Transportes de Guadalajara” y seguramente fundamentado en sus proyectos edificados en la colonia Reforma. Aparentemente el proyecto definitivo fue revisado y supervisado en 1903 por el muy joven arquitecto Rafael Goyeneche.

Goyeneche se recibió en la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1904, aunque era reconocido como diseñador desde 1900 cuando aparecieron sus proyectos como estudiante publicados en la revista “El Arte y la Ciencia” en que proponía una estación para el Ferrocarril de Hidalgo y Nordeste. Proyectó edificios como Al Puerto de Veracruz y El Puerto de Liverpool, así como una notable cantidad de casas en varios rumbos de la ciudad, incluyendo el Chalet para la familia Scherer en Mixcoac y una casa de caracterísiticas semejantes en el Paso de la Reforma para la familia Cusi. Abajo, en una foto tomada en 1909 desde la torre oriente de a casa de don José Y. Limantour (Ver entrada: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/las-casas-de-don-jose-yves-limantour.html ) aparece la casa Scherer; en primer término, la calzada Tacubaya-Mixcoac, que hoy conocemos como avenida Revolución –circuito Interior-.



Muy a tono con el eclecticismo del período, la casa Scherer siguió una predilección que Israel Katzman caracteriza como “Campestre Romántica”, con “residencias de intención bucólica –incluso las citadinas-- que se rodean de espacios descubiertos usados como huertos y jardines, separando una quinta de la otra; las edificaciones de contornos quebrados, pocas veces delimitadas por una sola figura rectangular; de techos inclinados, generalmente con torres de cubierta cónica o piramidal y con ornamentación variable inspirada en tradiciones románicas o idealizadas villas alpinas”…



Arriba en una toma oblicua que mira hacia el Poniente, se ha marcado el lindero de propiedad del Chalet Scherer, limitado arriba por la Calzada Tacubaya-Mixcoac-San Ángel (ahora Avenida Revolución), a la derecha la calle de La Empresa (que aún existe) y a la izquierda la calle de Donatello; como referencia, justo arriba de la casa (hacia el poniente) puede verese el enorme jardín de la casa Limantour que para muchos es recordada como el Colegio Madrid. Abajo, aparece en la parte alta el Chalet Scherer y abajo la casa de don José Y. Limantour; a la extrema izquierda, puede reconocerse la quinta de don Julio M. Limantour que aún existe como Colegio Williams (ver la entrda http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/10/la-quinta-de-julio-m-limantour-en.html ).



Del Chalet Scherer, Katzman nos dice que era una “Casa veraniega, edificada en Mixcoac, D.F., en 1906”. La construcción de un estilo sincrónico con el eclecticismo predominante en la época, retoma elementos ornamentales que hacen referencia a idealizados chalets alpinos (suizos y/o alemanes), mezclando techumbres de pronunciada inclinación, con torre mirador, buhardillas y balcones; la casa Scherer tiene notables similitudes estilísticas con la casa de la familia Álvarez del Castillo en la Av. Vallarta de Guadalajara, proyecto también del arquitecto ingeniero Enrique Choistry, ejecutado en 1903; abajo, una foto captada en 1912 de la quinta Álvarez del Castillo en Guadalajara.



La quinta A.C. tenía un amplio frente hacia la avenida Lafayette, entre las calles de Lerdo de Tejada y Bosque; en el jardín y hacia la calle Lerdo, mostraba un gazebo neoclásico que hacía al conjunto aún más ecléctico. El Chalet de influencia “alpina” fue uno de los que edificó el arquitecto ingeniero Enrique Choistry entre 1904 y 1915 en la colonia Reforma. La quinta Álvarez del Castillo también se asocia al general Jose Ferreira que la adquirió al poco tiempo. Abajo, una imagen coloreada de la quinta Álvarez del Castillo/ Ferreira, aparece además el pabellón neoclásico (aunque no se percibe en la foto, el pabellón estaba cubierto por una cúpula); la quinta fue destruida en 1960.



También como referencia a la quinta Scherer, vale la pena mencionar la quinta que para la familia Cusi-Armella, proyectaron y ejecutaron los arquitectos Ignacio Ulloa del Río y Rafael Goyeneche en 1907 sobre un terreno con número 365 del Paseo de la Reforma; la volumetría recuerda la casa de la quinta Scherer y puede ayudar a entender las proporciones de la edificación, ya que aún pervive en la esquina que forman la lateral de Reforma y Río Guadalquivir. Abajo, una fotografía de 1909 tomada desde lo alto de la Columna de la Independencia en construcción, pueden verse el Paseo de la Reforma hacia Chapultepec y los terrenos que ahora ocupan las colonias Cuauhtémoc y Anzúres; en primer plano aparece la casa de la familia Cusi y apenas una vereda marcando el trazo de lo que hoy es Río Guadalquivir.



Para el Sr. Dante Cusi Castoldi –que había llegado de Milán en 1882- y su esposa, doña Teresa Armella Archinti, la casa de Reforma complementaba sus propiedades en Michoacán (Nueva Italia y Lombardía), y fue un “Chalet alpino” que se edificó de 1907 hasta 1917. Es relevante porque la construcción se desarrolla en derredor de una torre mirador que alberga la escalera y es el eje compositivo del conjunto, disposición similar a la de la casa Scherer en Mixcoac y ejecutada también por el arquitecto Goyeneche.



La quinta de don Julio Scherer Jr. estaba rodeada de 7,000m² de jardines y huertos, con una edificación de poco más de 1,300 m² construidos en cuatro niveles que incluía sótanos, tres niveles habitables y una torre cuyo mirador llegaba a más de 20 m. de altura. Con diez habitaciones y tres baños en los pisos altos (con cuatro amplias habitaciones a manera de buhardilla), contaba sótano con las cocinas, habitaciones de servicio y bodegas; la planta principal recibía a los visitantes en un pórtico que llevaba al grán salón de recibir (al sur) y su acristalado “jardín de invierno” o al enorme comedor que alojaba una mesa para 24 comensales. Una escalera alojada dentro de la torre, ditribuía a los visitantes por los cinco pisos de la edificación y remataba en un altísimo techo a cuatro aguas. Abajo, la fachada poniente del Chalet Scherer de Mixcoac, en una fotografía tomada en 1907, cuando la casa se acababa de terminar.


En general, parece ser que la casa disfrutó de un amueblado sobrio, en concordancia con las idea de “rusticidad campestre”…



A raíz de de los disturbios revolucionarios, la casa fue utilizada como cuartel con la entrada de los ejercitos a la Ciudad de México y resutó desvalijada; luego, al quedar en abandono, la quinta fue incautada por el gobierno de general Carranza y sirvió por algun tiempo como recinto alterno para el Asilo Constitucional número 2 (cuya sede estaba en Donceles), destinada a albergar a pacientes en recuperación ligados a la Fuerza Aérea del Ejército y a niñas huerfanas del arma. En 1926 la quinta fue restituida al señor Hugo Scherer, y entonces albergó por un corto tiempo el Colegio Barton y para 1938 fue arrendada como vivienda. A partir de 1941 pasaría de nuevo a ser recinto educativo.



En “Recuerdos de nuestra niñez”, María Alba Pastor nos dice: ¨Era en Mixcoac un “castillo” de leyenda, un chalet de veraneo en la época porfiriana, de estilo suizo afrancesado de tres pisos. Quedó dañado tras la Revolución Mexicana y abandonado a su suerte; después se alquiló como vivienda. El 24 de abril de 1941, la casa y su predio de 7,476 metros cuadrados, fueron vendidos a Josep Andreu Abelló por Hugo Scherer en 120 mil pesos.¨ [Señalemos que don Josep Andreu marchó al exilio en 1939, primero a París y luego a México vía Nueva York. Junto con Indalecio Prieto manejaba los fondos trasladados allí en el yate Vita. Años después se establece en la ciudad de Tánger –Marruecos-, donde fundó y presidió el BIM (Banco Inmobiliario de Marruecos, después BIMM -Banco Inmobiliario y Mercantil de Marruecos), y trabajó en la clandestinidad contra la dictadura franquista].

La casa se adaptó como escuela y el 21 de junio de ese año abrió sus puertas como Colegio Madrid, una institución liberal y humanista fundada por los exiliados republicanos españoles. Arriba, el Colegio Madrid en 1942.


En una fotografía de Julio de 1945, el grupo de alumnas de la maestra Francisca Rebaque en el jardín del entonces Colegio Madrid; atrás puede verse la casa que había sido morada de campo de la familia Scherer…
Abajo, en una imagen también de 1945, el “salón de lectura” del colegio, alojado en la buhardilla de la casa.



En 1957 el Departamento del Distrito Federal, decidió ampliar la avenida Extremadura, a fin de comunicar la colonia del Valle (Av. Félix Cuevas) con las avenidas Patriotismo y Revolución a través de la colonia Insurgentes Mixcoac. Esa ampliación creaba una nueva amplia calle que cortaba al centro el terreno de lo que había sido a Quinta Scherer y como compensación a la perdida, el DDF ofreció al Colegio Madrid el usufructo de la casa de enfrente, que había pertenecido a don José Yves Limatour y que por algunos años había ocupado el “anexo” del Colegio Williams (ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/las-casas-de-don-jose-yves-limantour.html). Así, en 1958 comenzó la demolición de la casa de campo de don Hugo Scherer Jr.
Abajo, una imagen tomada en Mayo de 1958 cuando se comenzó la demolición de la casa.



La ampliación de Extremadura dejó un par de predios a ambos lados de la nueva avenida, por lo que el Colegio Madrid aprovechó esos terrenos para edificar inmuebles que se usaron como primaria (lado Empresa) y Preparatoria (lado Donatello). Al paso del tiempo y con las nuevas demandas, el gobierno de la ciudad reclamó el terreno del Colegio Madrid a fin de usar ese espacio como centro multimodal de transporte, edificando en el terreno del lado de la calle de Empresa la estación del Metro”Mixcoac” y su correspondiente acceso en lo que habían sido terrenos de la casa Limantour; en ese período también se asimiló al predio sur, lo que quedaba de la 1° calle de Donatello, incorporándola al predio que ahora ocupan Office Depot y KFC (2014).



Finalmente, en 2008, se construyó un paso elevado en el Circuito Interior, sobre Extremadura y frente al terreno que albergó la Quinta Scherer. Abajo, una ilustración que muestra la casa campestre si sobreviviera en el entorno actual…



Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html



lunes, 7 de abril de 2014

La casa Haghenbeck / De la Lama, en Avenida Juárez N°58





Sobre avenida Juárez, frente a la Alameda Central de la Ciudad de México, subsiste una fachada que a pesar de las vicisitudes sufridas, aún muestra lo que debió ser una espectacular residencia de nuestra ciudad y que permite entender la actividad edilicia residencial en las últimas décadas del siglo XIX; además, es muestra de la transformación de las propiedades en nuestra ciudad...

Durante el período colonial, la avenida que hoy dedicamos a don Benito Juárez, estaba constituida por varias fracciones que recibían su nombre gracias a la edificación significativa frente a la que estaban; así la ancha avenida recibía la denominación de San Francisco (a pesar de estar frente al convento de Santa “Ysabel”), calle de Corpus Cristi (frente a ese templo, hoy sede del Acervo Histórico del Archivo General de Notarías de la Ciudad de México), Calvario (por alojar varias capillas “del Sacro-Monte”) y Acordada (por estar frente a la fortaleza que dejó de ser una prisión novohispana para convertirse en la cárcel nacional hasta 1862, cuando todos los reos fueron trasladados a la de Belém).


Arriba, el fragmento de un óleo sobre lámina (anónimo de 1775 y que pertenece a la colección de “Fomento Cultural Banamex”), en que podemos ver la Alameda desde un ficticio mirador en el convento de Santa Isabel (donde hoy encontramos el Palacio de Bellas Artes); al fondo aparece la iglesia y convento de San Diego; a la derecha vemos el templo de San Hipólito y el acueducto que llevaba agua procedente de Santa Fe a la Fuente de la Mariscala; arriba a la izquierda, la “Casa de la Acordada” (marcada con un número 3) y las cinco “capillas del Calvario” (marcadas con números 4) que daban nombre a esa parte de la avenida.
Abajo, en el fragmento de una litografía de Casimiro Castro titulada “La Alameda de México tomada en globo” que apareció en el álbum “México y sus alrededores” publicado en 1864, podemos ver la esquina Sur-poniente del parque con los edificios que van desde el templo de Corpus Cristi hasta la cárcel de La Acordada; se señala la casa que sería destruida en 1886 para edificar la casa Haghenbeck / De la Lama.


Es importante hacer notar que en 1856 se demolieron las capillas del calvario, por lo que desde entonces la avenida era un amplio boulevard que comunicaba el viejo casco de la ciudad con la primer glorieta del Paseo de Bucareli que poco más tarde se transformaría en el arranque del Paseo de la Emperatriz que hoy conocemos como Paseo de la Reforma.

Es precisamente sobre esa avenida y frente al parque, que el señor Carl Hypolite Haghenbeck adquiriría un terreno sobre el que a su hijo tocaría edificar una magnífica residencia en 1886. Abajo un raro daguerrotipo expuesto C.a 1870 (y que hizo público Guillermo Tovar de Teresa) en que aparece la Avenida del Calvario y a la derecha, en primer plano, la cárcel de la Acordada; se dice que una octava, inscrita en la fachada principal de la prisión advertía: “¡Pasajero! Respeta este edificio,/ y procura evitar su triste entrada;/ pues cerrada una vez su dura puerta/ sólo para el suplicio se halla abierta”.


Carl Hypolite Haghenbeck Braunwald (Kundhart) nació en 1818 en las afueras de Berlín --Alemania- y llegó a México a los 26 años como presentante de Ludwig Loewe en la naciente L.L. Commanditgesellschaft auf Aktien für Fabrikation von Nähmaschienen A.G. (fábrica de máquinas de coser) que con el tiempo mutaría en la fabricante de armas Deutsche Waffen und Munitionsfabriken (DWM). Luego de un lustro de noviazgo, el 8 de mayo 1850 contrajo matrimonio con Juliana San Román, de quien enviudó al poco tiempo. A la muerte de Juliana, casó con su hermana Josefa, con quien engendraría cuatro hijos incluyendo a Agustín Haghenbeck Sanromán. Abajo, Carl Hypolite Haghenbeck en un óleo pintado C.a 1851 por la que sería su segunda esposa, Josefa Sanromán. Carl H. Haghenbeck fue además propietario de dos tiendas de ropa y mercería: “La luz del día” y “La mina de oro”, aunque a partir de 1857 y en paralelo con don Joseph Limantour, se dedicó de lleno tanto a la compra de bienes raíces, como a ofrecer préstamos hipotecarios, labor con la que logró reunir un considerable capital.


Juliana y Josefa San Román Castillo contaban su origen en Lagos de Moreno –Jalisco- y descendían de Juan Bautista Fagoaga y Arozqueta, hermano del Primer Marqués del Apartado –acaudalado minero de la Nueva España-, y de Francisco Molinos del Campo, quien fuera gobernador de la Ciudad de México de 1825 a 1826. Ambas recibieron una pulida educación en la Ciudad de México, que además de los parámetros tradicionales, les permitió incursionar en la pintura; fueron discípulas de Pelegrín Clavé (en ese período Director de Pintura de la Academia de San Carlos), y en las exposiciones anuales de la Academia, las hermanas Sanromán presentaron varias de sus pinturas. Abajo “La convalecencia” de Josefa Sanromán (Fundación Haghenbeck, casa de la Bola), donde además de poder ver un retrato de la residencia burguesa heredera de la tradición imperial y del período previo a la larga estabilidad porfiriana, se cree que hay un representación de las hermanas Juliana y Josefa San Román.


El matrimonio Haghenbeck Sanromán, engendró cuatro hijos: María de Jesús (1857-1923 que casó con Francisco Rincón-Gallardo Rosso 1839-1916), Carlos (n.1861- y que casó con María Paz Pliego Pérez), María Josefa (1866- ), y Agustín Haghenbeck Sanromán quien casó con Guadalupe Lama y Molinos del Campo. El hijo menor, siguió en buena medida las labores de su padre, ligadas al préstamo y adquisición de fincas liadas a la expropiación de los bienes de la Iglesia en tiempo de la Reforma, al igual que lo hiciera la familia Limantour (ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/las-casas-de-don-jose-yves-limantour.html).; en el proceso adquirió un magnífico terreno que había sido parte de Corpus Christi, al lado poniente del templo. Abajo, un boceto (lápiz sobre papel) de Casimiro Castro, fechado en 1865 que representa la “Glorieta central de la Alameda”; el preciso trazo de Castro muestra con maravillosa claridad el parque frente al que se edificaría la casa Haghenbeck / Lama…



Para el diseño de la casa frente a la alameda, don Agustín Haghenbeck Sanromán eligió en 1884 a los prestigiados arquitectos Ignacio y Eusebio de la Hidalga, hijos del famoso “arquitecto imperial” Lorenzo Hidalga Musitu (1810-1872) con proyectos que incluyen el Teatro Nacional (de Santa Anna), la Columna de la Independencia al centro de la Plaza Mayor en 1843 (y a cuya obra debemos el que a la plaza se le llame “Zócalo”), el Mercado del Volador, el pedestal para la estatua ecuestre de Carlos IV (dañado en 2013) y la cúpula del templo de Santa Teresa la Antigua, que se reconstruyó luego del sismo de 1845 y que ahora forma parte de Ex-Teresa…

Se puede revisar una nota acerca de la villa campestre que erigiera don Lorenzo e inaugurara hacia 1860 en lo que hoy conocemos como Avenida Puente de Alvarado en: https://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/05/villa-del-arquitecto-de-la-hidalga-en.html

Aunque por un breve período Hidalga trabajó con sus hijos Eusebio e Ignacio ambos alcanzarían enorme prestigio con sus propias obras destacando una nueva propuesta para el monumento a la independencia de 1869, el Teatro Principal o Coliseo (1870) y el Panteón Español y su capilla (1880); el mayor prestigio de los hermanos que ya se firmaban De la Hidalga, llegó con el edificio comercial para Tron y Leautaud: “Las Fábricas de Francia” con tal impacto que incluso cambió el nombre de la tienda por “El Palacio de Hierro”…


El edificio se edificó en un terreno adquirido en 1888, en las antiguas calles de San Bernardo y pasaje de la Diputación (las actuales Venustiano Carranza y 5 de Febrero). La idea era construir un edificio que tuviera 5 pisos para instalar una tienda de departamentos con el mismo concepto que se tenía Chicago, Londres, París y Nueva York. El “Palacio de Hierro” se edificó con vigas de procedencia Belga y se inauguró con gran éxito en 1891. El 15 de abril de 1914 el inmueble fue destruido por un incendio y reemplazado por la tienda actual…


Arriba, el arquitecto e ingeniero civil Eusebio de la Hidalga, que además de la casa sobre avenida del Calvario (Juárez), proyectó también para el señor Haghenbeck (y aparentemente para su hermana María Josefa Haghenbeck Sanromán) otra vivienda en la entonces calle del Espíritu Santo (hoy Bolivar N° 27).

El proyecto para la nueva residencia inició en 1884, sobre un terreno con 20 metros de frente mirando hacia el parque de la Alameda y casi cincuenta metros de fondo con un ancón en la colindancia hacia el oriente. El edificio gozaría de una situación de privilegio sobre la grán avenida, que ahora liberada de las capillas, procuraba una sorprendente amplitud frente al parque. Abajo, en una fotografía de Charles B. Waite expuesta en 1897 en que se señala la casa Haghenbeck, la ya entonces avenda Juárez (la imagen de la “Fototeca Antica” se titula “atentado contra el señor presidente Dn Porfirio Díaz, el 16 de Septiembre de 1897”).



Abajo, y gracias a la amabilidad del Arquitecto y Doctor Iván San Martín que me envió la imagen, una fotografía que apareció en EL MUNDO, el Domingo 18 de Diciembre de 1896, en que se muestra la “Casa del Sr. Agustín Hagenbach (sic.), en la Avenida Juárez”; la imagen me parece importante porque muestra el edificio con sus proporciones originales, antes del hundimiento de la fachada y la pérdida del basamento…



La residencia que se edificó entre 1886 y 1887, contaba tres niveles al frente y se organizaba en torno a un patio principal, obedeciendo en buena medida a los lineamientos dictados por la tradición veneciana aclimatada a México. La portada se desarrolla horizontalmente sobre cinco entreejes equidistantes y delimitados por mediadores en las colindancias y sin énfasis en el eje de simetría; verticalmente consta de tres cuerpos que exhiben prolija y variada ornamentación, tallada en cantera verde de Oaxaca, marmol blanco de Santo Tomás y cantera rosada de Querétaro. Abajo, una fotografía contemporánea de la fachada hacia avenida Juárez.



A nivel calle, acceso y ventanas estaban flanqueados por columnas exentas y pareadas, de órden jónico tritóstilo, soportando arcos apenas rebajados; los arcos laterales han sido modificados para albergar comercios, y es necesario señalar que la fachada ha tenido un hundimiento considerable, por lo que las basas de las columnas han desaparecido. En las enjutas de los arcos, se tallaron cuatro cartuchos a manera de serlianas con roleos y laureles ornamentales. Abajo, los fustes pareados - de órden jónico tritóstilo- de la planta baja, en su estado de marzo de 2014.



En el segundo cuerpo, los cinco arcos de medio punto con puertas/ventana que abren a un balcón corrido, están flanqueados por medias muestras y pilastras tritostiladas y sunchadas (divididas en tres partes y con “amarres”) de órden corintio, dispuestas todas en una interpretación de la norma Paladiana en la interpretación de Hans Vredeman de Vries; abajo, el cuerpo central de la fachada.



En el tercer cuerpo,las medias muestras de órden compuesto y tritostiladas, también frente a un balcón corrido, sostienen tímpanos ahuecados que rematan los cinco arcos rebajados en cuyas enjustas se desarrolla una ornamentación simétrica de ojarasca y guirnaldas. El conjunto está rematado por acroteras, modillones y pináculos que desafortunacamente han sido gravemente deteriorados por los elementos; es importante resaltar la combinación de materiales, que muy a la manera florentina –pero en clara alusión a los colores de la bandera de México-- mezclan verde (Oaxaca), blanco (Santo Tomás) y rojo (Querétaro) para lgrar un penetrante efecto ornamental. Abajo, una de las ventanas del tercer cuerpo.



El conjunto ornamental está enmarcado por pilastras mediadoras en las colindancias, tratadas nuevamente a la manera que dicta Hans Vredeman de Vries, cosa que hace suponer que los hermanos De la Hidalga estaban familiarizados con los grabados de “Architectura der Bauung der Antiquen auss de Vitruvius” publicado en Amberes en 1577. Abajo, los cuerpos superiores de la fachas en el estado que guardaban en marzo de 2014.



El acceso por el portalón del eje central, permitía el paso al patio de la casa con su magnífico acceso bordeado por una docena de columnas zunchadas talladas en marmol blanco. En la foto publicada por I. Katzman (abajo), aparece la perspectiva de entrada y las columnas “diamantadas” –o “colonne a bossages” a decir de los tratadistas franceses-- de la planta baja del patio principal que en el mismo eje da acceso al segundo patio que fungía como jardín; en el patio, juega Agustín Haghenbeck (de la) Lama…



Aunque de muy reducida influencia, el “Architectura der Bauung der Antiquen auss de Vitruvius” publicado en Amberes en 1577 por Hans Vredeman de Vries, es junto con “Cours d’architecture qui comprend les ordres de Vignole” publicado en París en 1691, una de las ediciones a las que el arquitecto Lorenzo Hidalga Musitu haría constante referencia y por lo mismo no es de extrañar que sus hijos también los aprovecharan. Además hay datos que indican que la colección De la Hidalga, contenía también el “Architectura civil recta, y oblicua” de Juan Caramuel de Lobkowitz publicada en 1678. Abajo, “Orden dórico” lámina 6, calcografía, de Vredeman y sus fustes diamantados...



Aunque de los interiores no he encontrado descripciones o fotografías, basta con visitar el museo “Casa de la Bola” para revivir los amueblados de las residencias del período; aunque la provenecia exacta de la totalidad de las piezas en un poquitín vaga, es factible afirmar que parte del amueblado de algunas habitaciones proviene de la casa Haghenbeck / De la Lama, diseñada en 1885 por los arquitectos Eusebio e Ignacio de la Hidalga; abajo, un salón de la “Casa de la Bola” donde destacan el magnífico espejo y los candiles “ormolú” que probablemente colgaran en la casa de Juárez 58.



Como referencia, puede ser atrayente el usar la casa de la familia Limantour / Cañas, edificada el mismo año y apenas 120 m. hacia el oriente sobre la propia avenida Juárez (ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2012/11/las-casas-de-don-jose-yves-limantour.html), para entender la singularidad de la obra de los arquitectos De la Hidalga, contrastada a la obra de Joseph Müller al ejecutar un proyecto de Carlos Hall, con las características en boga de la tradición francesa seguidora de Mansard.



Es interesante recordar también que en la Almeda se colocó desde 1886 el llamado “Pabellón Morisco” --erguido con piezas fundidas en Pittsburgh y como una estructura transportable— diseñado por el Ing. José Ramón Ibarrola para la Exposición Internacional de Nueva Orleans y que representó a México, de diciembre de 1884 a mayo de 1885. Desde 1890 y seguramente por su situación privilegiada en la Alameda, actuó como espacio para los sorteos magnos de la Lotería Nacional y “Concesionaria de la Loteria de Asistencia Pública”; en Septiembre de 1910, el pabellón se llevó a la plaza de Santa María la Rebera (más datos en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2015/12/mexico-en-paris-1900.html). Abajo, en una imagen de 1891 (se anuncia el sorteo del cinco de Mayo de ese año) el “Pabellón Morisco de la Lotería Nacional” aún con los vitrales que cerraban las arcadas.



Abajo, una vista de la Avenida Juárez frente a la Alameda (firmada “A. Briquet”) y fechada en 1886, donde puede verse el recién instalado Pabellón Morisco en el sitio que ahora ocupa el Hemiciclo a Juárez; al fondo, se distinguen claramente las torres de Catedral, la cúpula de La Profesa y la casa de los Marqueses de Santa Fe de Guardiola que cedería el terreno a la casa de la familia Escandón (Ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2013/02/la-casa-de-la-familia-escandon.html). A la extrema derecha aparece la casa en abandono donde se edificó la residencia Haghenbeck / De la Lama. Sorprende en la toma, la amplitud de la avenida…



Para terminar con cuestiones de contexto, básteme publicar una imagen que muestra el parque propiamente dicho, en una fotografía de Waite fechada en 1909; la foto que indica “Center of Alameda”, muestra niños jugando, nanas y “nurses”, policía, carriolas, paseantes y parejas en un jardín repleto de actividad, justo frente a la casa Haghenbeck, donde desde 1902 habitaría Antonio Haghenbeck y De la Lama. Ésta fotografía me resulta de particular interés por las analogías que guarda con “Sueño de una tarde dominical en la Alameda” de Diego Rivera…



Abajo, en una foto tomada probalemente en 1908, aparecen doña Guadalupe (De la) Lama Molinos del Campo de Haghenbeck, con sus hijos Dolores Haghenbeck Lama (sentada), Guadalupe Haghenbeck Lama (que casaría con Ignacio Borbolla Monterrubio), Antonio y Carlos Haghenbeck Lama (que casaría con Luz Fraga). La imagen perteneca a la Fundación Haghenbeck y aparece en su página web; muestra a la familia cuando habitaba la casa de Avenida Juárez 58, frente a la Alameda.



Aunque Antonio Haghenbeck Lama nació en Tacubaya (14 de febrero de 1902) habitó por más de doce años en la casa de Avenida Juárez; el tercero de los cuatro hijos de Agustín Haghenbeck San Román y Guadalupe Lama y Molinos del Campo, partió con sus padres y hermanos a España, donde permanecieron de 1914 a 1917 durante el período más severo de la turbulencia armada. Ya de vuelta y desde temprana edad (15 años), aprovechó el momento en que muchas familias de la opulencia porfiriana se deshacían de sus propiedades y muebles, para adquirir objetos de enorme valor histórico y artístico que comenzó a acumular…


Por mucho tiempo, la casa que don Agustín Haghenbeck Sanromán edificó sobre la Avenida Juárez, fue la construcción más alta frente a la Alameda. En la foto de 1910, tomada desde el Hotel Regis, se ha marcado la casa que proyectaron los hermanos Ignacio y Eusebio de la Hidalga en 1885; puede verse en la arboleda del parque el recién inaugurado hemiciclo dedicado a Benito Juárez que proyectó el arquitecto Guillermo Heredia (con esculturas de Lanzaroni) y al fondo se adivina la cúpula del Teatro Nacional (ahora Palacio de Bellas Artes) en construcción…


Como complemento a la imagen anterior, reproduzco un óleo de Alexander Vincent con similar perspectiva que se titula “Vista desde una azotea de la Ciudad de México con los volcanes”; aparece marcada la casa Haghenbeck De la Lama.

Los años veinte del siglo XX vieron llegar el fin de la lucha armada, la guerra cristera y enormes transformaciones en la zona frente a la Alameda. Para muestra, una fotografía que apareció en el álbum “México”, publicado por EXCELSIOR en 1925, donde aparece la Avenida Juárez mirando hacia el oriente; a la izquierda el Hotel Regis y a la extrema derecha el Pabellón de España, vestigio de las celebraciones del Centenario de la Independencia en 1910. De la foto, me sorprende el barullo de la avenida, que apenas años antes era sitio de tranquilidad frente a la Alameda; de nuevo, se señala la casa Haghenbeck De la Lama.



Es en ese período que don Antonio Haghenbeck muda su residencia y arrenda la casa paterna como oficinas, trasladando la totalidad del mobiliario restante a diversas bodegas y poco después a la casa que conocemos como “Casa de la Bola”; de ese período es también la primera modificación a la fachada de la casa, cuando se ampliaron las dos arcadas laterales para albergar comercios con entrada por Avenida Juárez, retirando seis de las columnas pareadas que formaban el equilibrado ritmo de la planta baja. Es también en ése período que don Antonio heredó de sus padres una considerable fortuna, que acrecentó al paso del tiempo y destinó en buena parte a la compra de obras de arte y antigüedades de calidad diversa, bienes raíces y obras de caridad.



No es objeto de éste blog hablar de Antonio Haghenbeck De la Lama; bástenos decir que su trayectoria puede seguirse en alguno de los innumerables documentos dedicados a su labor financiera y altruista. Aquí es adecuado hablar de la manera en que conservó fragmentos la casa de Juárez 58…

Un cambio relevante fue cuando el patio de la casa Haghenbeck de Juárez 58 fue techado para servir como sala de cinematógrafo; así, el viernes 10 de enero de 1941 fue inaugurado lo que entonces era el “Cine Magerit” con la película “Lucky Parteners” (llamada en México “Luna de miel para tres”)-, dirigida por Lewis Milestone con Ginger Rogers y Ronald Colman. Las modificaciones habían respetado en buena medida la estructura de la casa y se aprovechaba la magnífica entrada flanqueada con columnas como vestíbulo, aunque se retiraron cuatro de las columnas “diamantadas” de la sección sur del patio a fin de colocar una nueva estructura de techo; además, se retiraron varias chimeneas de la casa y modificó la gran escalera de acceso…



Para 1954 se modificó el “Cine Magerit”, ampliándolo a fin de mantenerse a la vanguardia que las nuevas salas de espectáculos proporcionaban; así, el miércoles 29 de febrero de 1956 se inauguró el cine “Variedades” con la película “Summertime” (“Locura de verano” en México) dirigida por David Lean, con Katherine Hepburn y Rossano Brazzi. En el proceso se demolió buena parte de la casa Haghenbeck de Juárez 58, reestructurando la sección frontal y manteniendo casi intacta la fachada. Arriba, el “Cine Magerit” en 1954; abajo, el “Cine Variedades” en 1974. Es interesante hacer notar que durante ese periodo, en los altos del cine “Variedades” --en lo que habían sido los ahora reestructurados salones de la casona--, estaban las oficinas de la compañía (paraestatal) Operadora de Teatros, que administraba la mayor parte de los cines del DF…



Ese “material de demolición” marcaría el inicio de remodelaciones en otras propiedades del señor Antonio Haghenbeck.


Como parte de las adquisiciones y en lo que las relaciona con la casa de Juárez 58, destacan la ex hacienda de Santa Mónica (en el Estado de México), la hacienda de Polaxtla (en el estado de Puebla) y la casa de la Bola (en Tacubaya). Arriba, la hacienda de Santa Mónica 1927.

En el siglo XIX La Hacienda de Santa Mónica había pasado por varios propietarios, entre éstos la familia Muriel y don Nicolás de Teresa; en 1947 Antonio Haghenbeck la adquirió del señor Octavio Avilés Liceaga. La Hacienda contaba entonces 21,800 m² de áreas verdes/cultivadas y un casco con 4,566 m² de construcción, que estaba bastante deteriorado. Don Antonio lo consolidó, remodeló y restauró parcialmente, aprovechando para esto material proveniente de la casa de Juárez 58: en el molino agregó una chimenea monumental, pilares y escalera de mármol, y en el jardín varias esculturas. Abajo, el “molino” del Museo Hacienda de Santa Mónica, con las columnas de la planta baja del patio principal y la extraordinaria chimenea de la Planta Noble de la casa…



La hacienda de San Cristóbal Polaxtla está a poca distancia de San Martín Texmelucan, en el estado de Puebla. El ahora “Museo Hacienda San Cristóbal Polaxtla” tuvo un papel predominante, en la historia de México, ya que está situada en la confluencia de los caminos que llevaban a Puebla, desde México y Veracruz; fue adquirida por don Antonio Haghenbeck en 1963 y a la manera de Santa Mónica fue remozada y remodelada aprovechando “material de demolición” proveniente de Juárez 58 y contiene además pinturas europeas y novohispanas, cerámica, cristalería, plata mexicana y grandes relojes. Destacan la extraordinaria escalera procedente de la casa diseñada por los hermanos De la Hidalga y la ampliación de un mirador cerrado sobre la fachada, que aprovecha cuatro columnas del acceso de la casa para sostener la estructura y otras tantas del patio interior de la casa en el mirador.



La “Casa de la Bola” es una edificación que data de principios de 1600; el primer propietario registrado fue Francisco Bazán y Albornoz, que pertenecía al Santo Oficio. El siguiente dueño distinguido fue Don José Gómez Campos, empresario minero que por deudas terminó solicitando a la Real Lotería el sorteo del inmueble.

En 1884 don José Gómez de la Cortina compró la hacienda y vendió la construcción principal y una parte de sus terrenos a don José María Rincón Gallardo, marqués de Guadalupe (ver: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2013/03/parque-lira-la-casa-cortinabarronlira.html). En 1942, la casa que en 1914 había remodelado el arquitecto Manuel Cortina García fue adquirida por Antonio Haghenbeck y De la Lama para transformarla en vivienda/museo…



Como luego lo haría en Polaxtla, don Antonio construyó frente al comedor una terraza con el material de demolición que recuperó de la casa de sus padres. En la planta alta amuebló los interiores con la suntuosidad de la añoranza: tapizó los muros con damascos y sobre éstos colocó tapicerías europeas, y distribuyó en las habitaciones candiles, cortinajes, espejos, pinturas, grabados y un sinnúmero de objetos de arte de la herencia familiar y de la colección que por años acumuló; así recreó una residencia del estilo ecléctico y ornamental que prevaleció en México a finales del siglo XIX. Arriba, la “Casa de la Bola” sobre Avenida Parque Lira; abajo la terraza que reutilizó columnas y barandales del patio principal de la casa de Juárez 58. Más abajo el comedor de la “Casa de la Bola”, con una chimenea que también perteneció al inmueble de Juárez 58.




Por años, casa Haghenbeck / De la Lama en Avenida Juárez 58, fue conocida como telon de entrada al “Cine Variedades” y oficinas de “Operadora de Teatros”, sufriendo el deterioro que los años y la falta de mantenimiento implican; a la parte baja de la fachada se adosaron diversas marquesinas y en los pisos altos aparecieron cubos de aire acondicionado. El edificio sufrió daños menores durante el sismo de 1957 y fue intervenido para reforzar parte de la estructura que ligaba la vieja fachada del S. XIX con la estructura de concreto de 1955. Además, con los lustros se acentuó el hundimiento de la fachada que al paso del tiempo perdió casi metro y medio de su altura sobre la banqueta…
Abajo, el “Cine Variedades” en 1982, que anuncia “BURDEL....Cada quien su Madre", de Ismael Rodríguez, con Carmen Salinas, Rafael Inclán y Blanca Guerra.



El sismo de Septiembre 1985 cambió por completo la fisonomía del Centro Histórico y particularmente la apariencia de la Avenida Juárez y las manzanas aledañas a la casa Haghenbeck / De la Lama. La dramática desaparición del Hotel Regis y la tienda Salinas y Rocha junto con la posterior demolición del Hotel del Prado, Hotel Alameda y sus cines, marcaron la transformación y abandono del área. Abajo, Avenida Juárez y el baldío que dejó el Hotel del Prado; al centro, se adivina la fachada de la casa Haghenbeck como entrada al Cine Variedades.



A su muerte, don Antonio dejó fortuna y propiedades a cargo de la “Fundación Haghenbeck” que además de trabajar para “darle a los animales un trato respetuoso, como seres vivos que son”, incluye en sus disposiciones a la “Fundación Cultural Antonio Haghenbeck” que se encarga del “Museo Casa de la Bola”, el “Museo Hacienda San Cristóbal Polaxtla”, así como de la Hacienda de Santa Mónica; desde entonces innumerables entuertos legales han rodeado la propiedad de Juárez 58. Así, año con año se han dado noticias diversas de lo que se haría con ese predio y la fachada que conserva…
Abajo, parte de la estructura desnuda de lo que fuera el foyer del Cine Variedades y que es el soporte de la fachada de la casa Haghenbeck / De la Lama, en el estado que guardaba en 2010.



En un artículo de María Herlinda Suárez Zozaya que apareció en Campus Milenio Núm. 496, del 24 de Enero de 2013, se nos dice que:
¨En el año 2003, el Gobierno del Distrito Federal expropió el edificio en espera “de mejores tiempos”… Han dicho los gobernantes que el edificio debe venderse para continuar con los trabajos de mantenimiento de la Alameda Central. En una primera versión, el proyecto de venta contemplaba dividir el predio por mitad y ofertar la parte trasera en 20 millones de pesos. El frente, sería utilizado para construir el “Centro Cultural Ricardo Martinez”. De hecho, el anterior gobierno capitalino se había comprometido con los familiares, e incluso con el ahora fallecido Martínez de Hoyos, a destinar el recinto para exhibir cerca de 50 pinturas de la colección particular del artista, además de casi 400 piezas prehispánicas de piedra y barro, una biblioteca de arte y un archivo documental y gráfico.¨
Abajo, una toma de google-maps de 2011 en que se marca la casa Haghenbeck / De la Lama en Avenida Juárez 58, frente a la Alameda.



Abajo, parte de la propuesta de cesión del predio de Juárez 58, presentado ante la asamblea Legislativa del D.F. por uno de sus diputados…
(Me encantaría saber quién le sugirió al diputado Mercado Guaida que el edificio tiene “una fachada estilo Art Noveau (sic.)”)



Y para el 13 de Febrero de 2013 aparecía la siguiente nota en Excelsior:
Sin orden de desalojo a la vista, seis trabajadores del Gobierno del Distrito Federal y policías de la Secretaría de Seguridad Pública local, iniciaron un desalojo de lo que fue el Cine Variedades, cuyo edificio está considerado por el INAH como Patrimonio Histórico. A las 12:30 personal de la delegación Cuauhtémoc arribó junto con los uniformados al inmueble ubicado en avenida Juárez número 58 en la colonia Centro. De acuerdo con los comerciantes que se encuentran cerca del lugar, un grupo de policías sacó con lujo de violencia al velador que resguardaba el predio propiedad de la Fundación Antonio Haghenbeck y de La Lama. De inmediato los trabajadores del GDF abrieron tres boquetes en la parte posterior del inmueble. Según información de los abogados de dicha fundación, el empresario Carlos Slim les había solicitado la compra del edificio pues el predio forma parte de lo que será la Plaza Juárez; sin embargo la fundación no lo aceptó. De acuerdo con los abogados de la fundación, el personal del GDF no presentó ninguna notificación ni orden antes de que se realizara el desalojo. Incluso, comentaron que el pasado miércoles solicitaron un amparo en el Juzgado cuarto de Distrito en materia administrativa. “Pero hoy nos sorprenden y dicen que nos van a desalojar, sin presentar ningún documento”.

De acuerdo con una de las abogadas, la cual pidió el anonimato, el inmueble fue expropiado por el Gobierno del Distrito Federal sin ningún sustento. “Para la expropiación de un predio se tiene que comprobar la utilidad públicas, es decir, si se va a construir una calle o una estación del Metro. Sin embargo, las autoridades no nos han dicho nada, su único argumento es que el inmueble está desocupado y no tiene ninguna utilidad”, comentó la abogada. De acuerdo con los representantes legales de la fundación, lo que era el cine Variedades ha estado abandonado desde hace siete años, “ese es el único argumento del gobierno”. En la parte posterior del predio fueron colocadas tres grúas con las que se está derrumbado la parte posterior del inmueble y los trabajos estaban siendo resguardados por una patrulla de la SSP. Expropiación. El pasado 29 de mayo se publicó en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el decreto expropiatorio a favor del Distrito Federal del inmueble arriba mencionado, el cual, será destinado para la Plaza Juárez. El predio de poco más de dos mil metros cuadrados, señala el documento, “es causa de utilidad pública para el mejoramiento de nuestra ciudad”.

Así las cosas con Juárez 58…



Este Blog se ha hecho gracias al apoyo incondicional de Julieta Fierro; está dedicado a las “Grandes casas de México” y pretende rescatar fotografías e historia de algunas de las residencias que al paso del tiempo casi se han olvidado y de las que existe poca información publicada. El objeto es la divulgación, por lo que se han omitido citas y notas; si alguien desea mayor información, haga favor de contactarme e indicar el dato que requiere. Si utilizan las imágenes, favor de indicar la fuente –aunque advierto que pueden tener registro de autor–. Conforme haya más entradas (ya hay más de 50), aparecerán en el índice a la derecha de ésta página…

También se puede encontrar un índice general en: http://grandescasasdemexico.blogspot.mx/2016/02/indice-de-grandes-casas-de-mexico.html